Cómo hicimos que una simple chancla se convirtiera en «El uniforme oficial de los brasileños».
En Tokio 2020, la delegación brasileña subió al escenario olímpico vistiendo Havaianas, pero al no ser patrocinadora, no pudimos llamar la atención directamente sobre ello. Ahí es donde Galvão Bueno, el legendario comentarista deportivo de Brasil, entró.
En una sorpresiva pausa publicitaria antes de la transmisión de la ceremonia, Galvão cambió su habitual look pulido por Havaianas, lo que provocó un momento cultural que convirtió a Havaianas en la marca más comentada en las redes sociales brasileñas ese día. Cuando los atletas salieron, todos los brasileños ya sabían lo que llevaban puesto, sin que nosotros dijéramos ni una palabra.
Cuatro años después, en París, la campaña evolucionó para celebrar la conexión y la inclusión. Dirigida por la campeona olímpica Rebeca Andrade, destacó el viaje de Havaianas a la escena mundial. Mientras tanto, Sabrina Sato causó expectación al llegar a París con 20 maletas de gran tamaño, que más tarde se descubrió que estaban llenas de Havaianas para la delegación. Por si fuera poco, lanzamos las primeras Havaianas adaptativas, creadas en colaboración con atletas paralímpicos, a través de una audaz campaña. ¿El resultado? Havaianas se convirtió en la segunda marca más recordada de los Juegos de París en Brasil.
30 millones de reales en medios ganados
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